jueves

Entrevista a POL GALOFRE por EDUARDO NABAL

Entrevista al activista y artista trans Pol Galofre con motivo de la publicación de “Politicas trans. Una antología de textos desde los estudios trans norteamericanos” (editorial egales, 2016) del que es copilador y co-traductor junto a Miquel Misse.
Pol Galofre

Pol Galofre Molero (Barcelona, 1987) es activista y sonidista especializado  en artes visuales y cine documental. Participa activamente en la lucha  trans y feminista en el contexto  de Barcelona desde  del 2005, actualmente es uno de los coordinadores del proyecto Cultura Trans impulsado  junto a gente como Miquel Missé , que promueve actividades de arte y  cultura para fomentar la visibilidad y los derechos del colectivo trans.

miércoles

ALLA: ESTIRPE TORCIDA por ITZIAR ZIGA


 

Alla Nazimova fue una actriz, productora y guionista rusa que estudió teatro con el mismísimo Stanislavsky y llegaría a ser una de las estrellas mejor pagadas del cine mudo de Hollywood. Sus orgías lésbicas en la mansión que adquirió en medio de aquel descampado hoy llamado Sunset Boulevar son legendarias. Con dieciséis años escapó de un hogar violento donde era sexualmente abusada y una noche, mientras se prostituía en las calles de Moscú a finales del siglo XIX, se convirtió en feminista. Vio a unas mujeres lanzar octavillas, eran sufragistas. Charlaron y Alla comprendió al instante que su rabia tenía un nombre y que existía un movimiento para cambiar juntas las cosas. Esta historia de putas y feministas conspirando en la clandestinidad de la noche es de las más enaltecedoras que he conocido nunca.

lunes

UN COLEGIO PARA ALAN por PAUL B. PRECIADO

El pasado día de Nochebuena moría en Barcelona Alan, un chico trans de 17 años. Había sido uno de los primeros menores trans que había obtenido un cambio de nombre en el documento nacional de identidad en el Estado español. Pero el certificado no pudo contra el prejuicio. La legalidad del nombre no pudo contra la fuerza de los que se negaron a usarlo. La ley no pudo contra la norma. Los episodios constantes de acoso e intimidación que sufría desde hacía tres años en los dos centros escolares en los que se había matriculado acabaron por hacerle perder confianza en su posibilidad de vivir y le condujeron hasta el suicidio.

jueves

¿QUIÉN TEME A JUDITH BUTLER? por ANDREA VALDÉS

A principios de noviembre, Judith Butler vino a Barcelona para dar una charla en el CCCB en el marco de la exposición + Humanos: el futuro de nuestra especie y como invitada en el ciclo D.O. Europa 2015 que tuvo lugar en El Born Centre Cultural. Butler, que es catedrática de retórica y literatura comparada en la Universidad de Berkeley y autora de varios libros de referencia como El género en disputa. El feminismo y la subversión de la identidad, Cuerpos que importan, Marcos de guerra o Las vidas lloradas, asiste algo desganada a un photocall y hasta firma autógrafos. Como Žižek o Rancière, está en esa liga de pensadores que hacen de cabeza de cartel y agotan las entradas en cuestión de horas. En el CCCB la escucharon 850 personas. ¿A qué se debe tanta fascinación?



martes

SIEMPRE SE PUEDE HACER ALGO por ITZIAR ZIGA


Las navidades comenzaron con una noticia tristísima: un chaval de 16 años llamado Alan se fugaba de este mundo acorralado por el acoso en su instituto. Era transexual. Su familia siempre le comprendió y amó, pero a esas edades el daño que pueden hacerte tus congéneres es infinito. ¡Adolescencia cabrona! Una desearía más que nada en el mundo poder haberle susurrado: agárrate fuerte cariño, esto pasará. Te lo aseguro.

lunes

2015 UNCUT por PAUL B. PRECIADO

Hay años que son simples trozos de tiempo, instantes homogéneos en una línea que promete ser continua. Pero éste no fue uno de esos años. Éste fue el año del rayo, el año de los ocho infiernos fríos y calientes. El año-falla, el año-brecha. Este fue el año en el que aprendí a viajar en el interior de mí mismo a la velocidad de la luz. Este fue el año en el que el mapa del mundo se abrió frente a mí como un cóndor que extiende sus alas dejando al descubierto una herida mortal en el pecho. Este fue el año-rito, el año-investidura. El tiempo se partía y lo que quedaba antes y después de la grieta no podía volver a unirse. Sin embargo, el espacio (el mundo, el cuerpo) que antes estaba escindido se hizo por primera vez transitable. Fue necesario cortar el tiempo en dos para habitar el espacio, para reconstruir el cuerpo.

MERKELITAS por PAUL B. PRECIADO


El frío ha llegado a Atenas. Se abre paso entre los astilleros abandonados del puerto, sube la avenida Pireos y abraza la plaza Omonia, desciende desde las colinas de Lycabettus y Philoppapus y penetra en las calles de Exarchia. En Atenas, el frío actúa como un catalizador de la pobreza. Sin el sol que como un filtro de photoshop lo camuflaba todo, la ciudad aparece como un gigantesco y decrépito palimpsesto constituido por una interminable superposición de ruinas: ruinas líticas helenas, romanas, bizantinas y otomanas, fragmentos del imperialismo inglés y alemán, ruinas modernistas, restos de la revolución industrial, residuos de la era eléctrica, deshechos de la diáspora capitalista global, restos de coches carbonizados que dejan las bacanales de fuego a las que se libran los anarquistas… Sobre todos estos estratos se imponen las nuevas ruinas neoliberales que va dejando el derrumbe europeo. Frente a los edificios del Parlamento y de la Biblioteca Nacional, los perros vagabundos, como si fueran el alma helada de la ciudadanía, yacen inmóviles, enroscados sobre sí mismos. ¿A quién calienta la deuda griega?

viernes

REVOLUCIÓN por PAUL B. PRECIADO


La palabra “pride”, orgullo, tenía sentido en un contexto en el que la homosexualidad y la transexualidad eran consideradas como enfermedades mentales y estaban en muchos casos criminalizadas. Las minorías sexuales llevamos muchos años luchando por la descriminalización, la despatologización y el reconocimiento de los derechos fundamentales. Desde 1969 hemos entrado en un proceso al mismo tiempo de normalización e integración. En simultáneo, han ido apareciendo otras exclusiones, de clase, de raza, de discapacidad que están presentes incluso en contextos en los que la homosexualidad se ha ido progresivamente normalizando y en parte ha habido en los últimos años una reafirmación de las convenciones heteronormativas.

martes

LOS «FEMMINIÉLLE» FRENTE AL TIEMPO por ITZIAR ZIGA


Deseo tener otra vida para transitarla en Nápoles. Esa ciudad arrebatada que mira de frente al Vesubio, donde los coches siempre circulan como si les persiguiera la Policía. Allí me hablaron de los femminiélle, criaturas de género singular que habitan los barrios antiguos desde tiempos remotos. Se nombran a sí mismos y son nombrados en masculino, aunque su feminidad estética es manifiesta. Se casan de blanco al atardecer ante una iglesia y a los nueve meses, escenifican el alumbramiento de un bebé. Los femminiélle son respetados y queridos por la comunidad.
Se considera que atraen la buena suerte, es costumbre dejar en sus brazos a los recién nacidos para que bendigan sus vidas. Y junto con las mujeres organizan una tómbola popular en la que jamás participan varones y donde un femminello suele ser maestra de ceremonias, teatralizando cada número que sale con la metáfora de su significado según una cábala napolitana de origen desconocido llamada smorfia y que sirve también para interpretar los sueños. Cada madrugada del 2 de febrero, los femminiélle salen en romería hacia el santuario de Montevergine, donde antaño existió un templo consagrado a Cibeles, la Madre Tierra. El culto antiguo a esta gran diosa era profesado por hombres que se castraban ritualmente y se travestían. En otras peregrinaciones a Montevirgine, es un femminello quien guía a la multitud. Como en tantas culturas anteriores o supervivientes a la imposición del monoteísmo patriarcal y del capitalismo, aquellos seres que gravitan entre lo masculino y lo femenino cumplen esa función sagrada de mediar con el más allá y con el destino. Ayudan a la comunidad a canalizar la angustia ante lo incontrolable de la existencia humana.
No son ni hombres ni mujeres, ni travestis ni transexuales: son femminiélle. Pero su pervivencia en el siglo XXI nos recuerda que el rígido y doloroso binarismo de género no sólo es superable, sino también recuperable. Y que cuanto más preservemos las singularidades hermosas de nuestras culturas, menos indefensas estaremos ante la dominación.


Artículo compartido del diario Gara

jueves

AGORAFILIA por PAUL B. PRECIADO


He experimentado en mi vida cuatro tipos de pasión amorosa. La que suscita un humano, la provocada por un animal, la generada por una fabricación histórica espiritual (libro, obra de arte, música, incluso institución…) y la que desata una ciudad. Me he enamorado de un puñado de humanos, de cinco animales, de una centena de libros y obras, de un museo y de tres ciudades. La relación entre felicidad y enamoramiento en el caso de las ciudades, como en el de los humanos, animales o incluso dispositivos espirituales, no es directamente proporcional. Es posible ser feliz en una ciudad, como es posible entablar una relación por lo demás satisfactoria con alguien (animal o humano), o establecer un vínculo instrumental o pedagógico con una obra, de la que no se está enamorado. No es el origen, ni el tiempo transcurrido, ni la residencia lo que determina la posibilidad de un enamoramiento urbano.